Con esta premisa empezamos un proyecto en el que nos divertimos bastante desde el principio. Aún nos estábamos alineando como equipo y nuestra directora de arte, Cris, estaba definiendo lo que después han sido los sistemas de trabajo en el área de diseño, pero propusimos 3 identidades visuales.
Proyectos en una fase tan inicial hacen disfrutar mucho al equipo porque pueden proponer casi lo que quieran y la marca tiene margen para la creatividad.
Además, poder acompañar a una marca desde los inicios para nosotros es como embarcarnos en un viaje sin billete de vuelta. Dar todo de nosotros para que la criatura empiece a volar alto.