Así llegó Esther al taller de filosofía de marca donde definimos el propósito de aquellas marcas a las que vamos a realizar un rebranding o redefinición de estilo.
Con esta declaración de intenciones empezaba un taller donde extraeríamos que, aun siendo una chica directa y clara en su comunicación, Esther es una profesional tremendamente cercana, transparente y muy implicada en los proyectos con los que colabora, conviertiéndose en parte del equipo de sus clientes.
Destaca también durante la sesión la importancia que le otorga a la confidencialidad y a la eficiencia en términos de consecución de resultados, de ahí que nos lancemos a proponerle este estilo de imagen tan contrastada, haciendo un paralelismo con la expresión «poner negro sobre blanco» que significa aclarar un asunto.
Las tipografías mantienen el tono serio mientras que el rosa le da un vuelco de cercanía, creatividad y carisma a la marca.
Además, a la clienta le gustan especialmente estos tonos, por lo que aunque tratamos de persuadirla, esta vez no lo conseguimos y ahora nos alegramos muy mucho. Cris, directora de arte, está encantada con el resultado porque pocas veces puede aplicar color a marcas «serias».